Nueva Geopolítica, verano 2016
Macri, Venezuela y la geopolítica del Mercosur
Gerardo Tripolone
Aun antes de la asunción de Mauricio Macri a la presidencia, ya se avizoraba el cambio que suponía su elección en el Ejecutivo para la posición de Argentina en la arena mundial. Y en efecto ha sido así. La asistencia al Foro de Davos, la rápida intención de negociar con los fondos buitres y el conflicto con Venezuela escenificado en la cumbre del Mercosur y, con menor repercusión, en la CELAC, visibilizan este profundo viraje. En estas líneas me gustaría abordar el último de los temas, dentro del cual late un conflicto que afectaría a toda la región.
No solo retórica
El lunes 21 de diciembre el presidente Mauricio Macri pidió por la liberación de los “presos políticos” en Venezuela. Lo hizo en la cumbre del Mercosur en Asunción, el mismo día en que la presidenta de Brasil Dilma Rousseff felicitó a Nicolás Maduro –ausente en la cumbre– por la limpieza en las elecciones legislativas en las que el chavismo fue derrotado días antes. Casi un mes después, la vice presidenta Gabriela Michetti repitió el reclamo en Quito en el marco de la IV Cumbre de la Celac, a la que Macri no asistió por prescripción médica. En esa oportunidad sí se encontraba Maduro, quien pidió que Argentina se abstenga de intervenir en asuntos internos de Venezuela.
Para algunos, sobre todo el primer discurso habría sido un avance positivo en materia de derechos humanos y podría convertir a Macri en una voz autorizada en el continente (Merke 2016, 4 de enero). No obstante, no puede obviarse el conflicto internacional que se abrió con estas intervenciones. Aunque menor al que se hubiese generado si el presidente cumplía con el pedido de aplicación de la “cláusula democrática” del Protocolo de Ushuaia, da la sensación de ser el comienzo y no el final de una relación tensa en Sudamérica.
La idea original de suspender a Venezuela del Mercosur era imposible por la oposición de Brasil, un aliado de peso para el régimen bolivariano. Sin embargo, la canciller argentina Susana Malcorra encontró una excusa para no llevar adelante esta idea luego de las elecciones legislativas en las que el PSUV fue derrotado por la oposición venezolana. En este contexto, Malcorra pudo aducir la falta de “necesidad” en la suspensión de Caracas del organismo.
Es cierto que en su búsqueda de diferenciarse con el kirchnerismo, parte de lo que hizo Macri en Asunción y Michetti en Quito fue para consumo interno del país. El chavismo, aliado durante más de una década del gobierno anterior, es el antagonista perfecto con el cual el PRO quiere medirse. Un movimiento populista, nacionalista y que se reivindica socialista es todo lo que el macrismo no quiere ser. Cualquier proceso político necesita de un contrario para diferenciarse y para moldear la propia identidad política. Sin embargo, Venezuela posee una importancia geopolítica central, tanto para Sudamérica como para la superpotencia regional y mundial: Estados Unidos. Es por esto que el análisis geopolítico es aún más importante que la retórica presidencial.
Venezuela en el "Mediterráneo americano"
La razón principal de la importancia de Venezuela es geográfica. ¿Petróleo? Por supuesto que sí, pero no sólo eso. Es claro que siendo Venezuela una reserva mundial de petróleo, Washington buscará volver a tener gobiernos aliados en el Palacio de Miraflores.
Pero hay más que oro negro en la geopolítica venezolana. Venezuela es un país caribeño. Se ubica al norte de la selva Amazónica, una división geográfica fundamental de Sudamérica. Nicholas Spykman señaló hace más de setenta años al Mar Caribe como el “corazón del Nuevo Mundo”. El geopolítico de la Academia Naval de Estados Unidos Robert D. Kaplan lo retomó en The revenge of geography. Este último, siguiendo a Spykman, afirma que Venezuela (y también Colombia y el resto de los países del Mar Caribe) son “funcionalmente parte de América del Norte y del Mediterráneo americano” (Kaplan 2013: 94). De esta forma, el “anti-americanismo radical” de Chávez, continúa Kaplan, “no sólo ha enfrentando los intereses globales de Norteamérica por ser aliado de Rusia e Irán, sino por ser aliado de Rusia e Irán desde su posición en la cuenca del Caribe: si estuviese situado debajo del Amazona […] hubiese sido una amenaza menor” (ídem).
Estados Unidos considera al Mar Caribe y los países costeros como parte de sus intereses vitales, algo que en la vereda ideológica opuesta de Kaplan también señala Atilio Borón en América Latina en la geopolítica del imperialismo (2013: 70 y ss.). Lo prueba, entre otras cosas, la cantidad enorme de bases militares instaladas allí, algunas de las cuales están colocadas en las Antillas Holandesas y Granada, frente a las costas venezolanas. Otra se encuentra en Guyana –al este de Venezuela–, más las nueve ubicadas en Colombia, la frontera occidental de la República Bolivariana.
La importancia geopolítica de Venezuela para Washington es directamente proporcional al nivel de hostilidad que ha tenido tanto el gobierno como la prensa norteamericana hacia el chavismo. Con su discurso, Mauricio Macri reproduce esa hostilidad pero ahora desde el sur del Amazonas, lo que contradice doce años de política exterior argentina.
Cuando en 2012 Paraguay fue suspendido del Mercosur, Argentina, Brasil y Uruguay rápidamente lograron lo que el senado paraguayo impedía: el ingreso de Venezuela al organismo. De esta forma se consiguió que un país caribeño ingresara en la experiencia de integración más importante de la región y que fuera creada desde el Cono Sur.
El impacto geopolítico que tuvo esta medida no puede menospreciarse. Integrando un país caribeño al Mercosur, se penetró en la zona de exclusividad norteamericana. El accionar de Macri, contrario a este proceso, favorece objetivamente los intereses geopolíticos de Washington en el Mar Caribe, lo cual se lleva bien con “el acercamiento a los Estados Unidos” que, según el analista del diario La Nación Carlos Pagni, define la política internacional del PRO (Pagni 2015, 24 de diciembre). El problema es que esta postura tiene un efecto secundario en la región: la confrontación con Brasil.
¿Efecto dominó?
Macri no sólo enfrenta a Venezuela con Argentina, sino que coloca a Brasil en una situación incómoda, justo en el momento de mayores complicaciones internas para el gigante sudamericano. El debilitado Brasil es ahora el único aliado grande de Maduro en el continente. Las consecuencias de esta alianza se hacen sentir en tierra carioca, donde la oposición le suma a las denuncias de corrupción y la crisis económica, el hecho de ser aliado de un régimen supuestamente violador de los derechos humanos.
Pero no sólo Dilma se verá afectada. Bolivia, quien será miembro pleno del Mercosur, también puede tener problemas. Su relación con Caracas es estrecha, pero posee fuertes vínculos e intereses con Argentina. ¿Podrá jugar a dos puntas? Evo Morales ha demostrado ser un político pragmático y hábil, pero la situación ha cambiado luego del 22 de noviembre.
Por otra parte, Macri puso en aprietos al gobierno de Chile, principal asociado del organismo. Bachelet no se ha manifestado de forma contundente sobre el caso venezolano, algo que la oposición le viene reclamando desde hace tiempo. ¿Hasta cuándo podrá negar una declaración del estilo que inauguró Macri sin pagar altos costos políticos?
José Enrique Rodó afirmaba que todo lo que contraríe o retarde la unidad de América latina es un error y germen de males. La actitud de Macri parece ir en este sentido. Es cierto que el presidente ha dicho más de una vez que buscará una mayor vinculación política y comercial con Brasil. Es necesario que eso suceda. La alianza argentino-brasileña, como sabían desde Perón (véase Tripolone 2015) hasta el intelectual uruguayo Methol Ferré (2000: 15 y 111 y 2009: 102-103), es la base para la integración latinoamericana. De profundizarse, se consolidará la región como bloque político y económico. Sin embargo, la estrategia de confrontación con Venezuela no parecen ir en esta dirección, sobre todo si se le suma a otras medidas, como el acercamiento con la Alianza del Pacífico, un proyecto norteamericano contrario al Mercosur (La Nación 2015, 23 de diciembre).
Más ideología que realismo
Federico Vázquez ha señalado el carácter ideológico del ataque de Macri a Venezuela. Esto contradice el discurso del PRO, según el cual sus medidas son pura lógica de maximización de recursos. En un duro contexto internacional, Vázquez señala que “la balanza con Venezuela parece el sueño de cualquier proyecto desarrollista”. En cinco años Venezuela pasó de ser “el undécimo destino para las exportaciones argentinas a ser el quinto”. Pero lo más importante es que “entre los productos exportados, además de los consabidos carnes y granos, figuran algunos con valor agregado como medicamentos y bienes industriales”. De esta confrontación “no asoman por ningún lado las conveniencias políticas o económicas directas para Argentina” (Vázquez 2015b).
En otro texto, Vázquez resalta que el destino desarrollista de Argentina –supuesta meta del gobierno nacional– se encuentra principalmente en el Mercosur y en otros países de la región. Tres de los cincos Estados que más exportaciones argentinas reciben son sudamericanos: Brasil (1er lugar), Chile (3er lugar) y Venezuela (5to lugar). Además, la región es el destino de la abrumadora mayoría de las exportaciones con valor agregado del país (Vázquez 2015a: 88-91). Bajo este análisis, la posición del macrismo sería más ideológica que política y económica. Algo que defendería un neoconservador, pero no un realista de la política internacional.
Bibliografía
"Macri anticipó su agenda internacional: Brasil y la Alianza del Pacífico”, La Nación, 23 de noviembre de 2015.
Borón, Atilio A. (2013). América Latina en la geopolítica del imperialismo. Buenos Aires: Ediciones Luxemburg.
Kaplan, Robert D. (2013). The revenge of geography. What the map tells us about coming conflicts and the battle against fate. New York: Random House Trade Paperbacks.
Merke, Federico (2016, 4 de enero): “Argentina finds its voice on human rights”, Foreign Policy, January 4, 2016.
Methol Ferré, Alberto (2000). Perón y la alianza argentina-brasileña. Buenos Aires: Ediciones del Corredor.
Methol Ferré, Alberto (2009). Los Estados continentales y el Mercosur. Buenos Aires: Ediciones Instituto Superior Dr. Arturo Jauretche y Sadop.
Pagni, Carlos (2015, 24 de diciembre): “Otra política, otros socios en el mundo”, La Nación, 24 de diciembre. Disponible en http://goo.gl/9lAIxV
Tripolone, Gerardo (2015): “La concepción geopolítica de Perón: ¿mesianismo, integración regional, imperialismo o demagogia?”, Nueva Geopolítica, primavera 2015, año 1 número único. http://goo.gl/6bA8EK
Vázquez, Federico (2015a): “La inserción de Argentina en el mundo global”. En AAVV, Atlas de la globalización. Buenos Aires: Capital Intelectual.
Vázquez, Federico (2015b): “El mundo según el PRO”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, n° 198, diciembre 2015.
Publicado el 24 de febrero de 2016
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